Menisco y Ligamento Cruzado: Qué son y Cómo se Lesionan
Los meniscos son dos almohadillas en forma de media luna que amortiguan y estabilizan la rodilla. Se rompen al girar la rodilla con el pie apoyado, o con el desgaste, incluso con movimientos simples como ponerse en cuclillas, sobre todo después de los 40 años.
El ligamento cruzado anterior está dentro de la rodilla y evita que la tibia se deslice hacia adelante y gire. Se rompe con un giro o cambio de dirección brusco, al caer mal de un salto o al frenar en seco, como en el futbol, el basquetbol o el surf. Muchas veces se escucha un tronido y la rodilla se hincha en las horas siguientes. Las dos lesiones con frecuencia ocurren juntas.
Señales de Lesión de Menisco y Ligamento Cruzado que Ameritan Valoración
- Tronido al lastimarte, seguido de hinchazón en las primeras horas.
- La rodilla se dobla o se “vence” al girar, bajar escaleras o cambiar de dirección.
- La rodilla se traba y no puedes estirarla por completo. Puede ser un fragmento de menisco atorado: conviene valorarlo pronto.
- Dolor en la línea de la articulación, al ponerte en cuclillas o al girar.
- Chasquidos con dolor o hinchazón que regresa después de hacer ejercicio.
Cómo se Diagnostica
El traumatólogo pregunta cómo fue la lesión y explora la rodilla con maniobras que revisan la estabilidad de los ligamentos y si el menisco duele o se atora. Se toma una radiografía para descartar fractura y la resonancia magnética confirma qué está roto y si hay daño en el cartílago u otros ligamentos.
Tratamiento: con y sin Cirugía
Sin cirugía. En los primeros días se controla la hinchazón con hielo, elevación y, si hace falta, muletas. Después, la rehabilitación recupera el movimiento, la fuerza del muslo y el equilibrio. Es el tratamiento de muchas roturas de menisco por desgaste y de algunas personas con ligamento cruzado roto que no hacen deportes con giros y no sienten la rodilla floja.
Con cirugía. Se hace por artroscopia: con una cámara y pequeñas incisiones se trabaja dentro de la rodilla.
- Sutura de menisco: se cosen los bordes de la rotura para que cicatrice. Es preferible cuando la rotura lo permite, sobre todo en personas jóvenes, porque conserva el menisco.
- Meniscectomía parcial: se retira solo el fragmento roto e inestable que no se puede coser, y se conserva el resto.
- Reconstrucción de ligamento cruzado: se sustituye el ligamento roto por un injerto de tendón del propio paciente. Se indica en personas activas, cuando la rodilla se sigue doblando o hay una lesión de menisco asociada.
Antes de una reconstrucción conviene que baje la hinchazón y se recupere el movimiento de la rodilla, porque eso mejora el resultado. Lee más sobre los procedimientos y el regreso al deporte en artroscopia y lesiones deportivas.

